Del verbo ser en pasado.-

Parece que tu tiempo ya no encarrila por mis cuerdas. Ni tu sonrisa persigue a mis motivos. Ni tus manos me piden -una vez más- Has elegido un atardecer con mejores colores que los que desprenden mis pupilas. Otros labios en los que renacer después de chocar contra mis precipicios. Yo era tu guerra y tú, mi paz mundial. Eras […]

Te prometo que hay magia en hechizos rotos. Que hay luz en noches a oscuras contigo. Que hay vida al morir en tu boca. Que hay heridas abiertas en todas mis cicatrices. Que hay indiferencia en cada uno de mis celos. Que hay atardeceres mejores que aquellos en los que el sol se esconde. Que hay rabia en cada una […]

Viájame.-

Viájame, que yo pienso dar la vuelta al mundo desde tu sonrisa. Escalar la cima de tus labios y saltar a la playa escondida entre tus precipicios. Deshacerme entre tus manos como arena que baila. Perderme en cada uno de tus oasis y morirme de sed, porque tu boca siempre me pareció suficiente para vivir.-

Que cuando puedo, aunque no lo creas, me da por nadar en tus océanos, inundarme en ellos, y por qué no, quedarme sumergida el resto de mi vida. Que he visto tantos muros derrumbarse ahí fuera, que no tengo mejor lugar en el que refugiarme. Que aunque no lo creas, saltar desde tus precipicios y tus pestañas siempre me encantó, […]

Nunca fui capaz de decirte todos los atardeceres que fueron por ti. Nunca. Quizá amanecerías en otra sonrisa con colores con mejor magia que los de mis precipicios y sus pestañas. Que creo que me he terminado por ahogar en tu mar de dudas. Recuerdo cuando empecé a sumergirme por primera vez, como si mereciera la pena calarse de su […]

La única de las maneras.-

Una calada más no hace daño. Ni un beso de los tuyos. Esos que arden y que queman sin importar las quemaduras de después. Ojalá mis labios no temblaran tanto y así, poder mencionarte, aunque sea en voz bajita. Por muy lejos que estés. Y  renunciaría por siempre a tocarte, a mirarte, a leerte, a desnudarte en versos, porque sé […]

Perdón.-

Perdón por todas las mariposas que nacieron de tu sonrisa. Quizá las dejé volar demasiado tiempo, sin darme cuenta de que volar, cuando tienes las alas rotas, es quedarte en tierra de nadie. Ni contigo, ni sin ti. Perdón por todas las noches sin tus lunares, antojándome con otras lunas. Pero entiende que el brillo en la piel contigo fue […]

O qué poca falta te hice yo.-

Madrid, que siempre fue nuestra válvula de escape, hoy es para mí, un callejón sin salida. En el que me pierdo sin encontrarte. Ya no estás donde ambos dijimos adiós sin usar la voz. Todas estas calles nos dieron la oportunidad de vivirnos y nosotros, qué idiota fuimos al matarnos. Usando balas de verdad, mintiendo al querernos. Yo también te […]

Siempre quedan resquicios de lo que pudo ser y no fue, o de lo que nunca vendrá para volver a ser. Quizá dejé demasiado tiempo las puertas abiertas esperando volver a donde las mariposas nacieron por primera vez. Y ya no volverán a ser las mismas, ni con los mismos revoloteos, ni con las mismas alas que nos hicieron volar […]

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