Por todas las sonrisas que me arrebataste.

Ya no puedo mentir más a mis ganas por ti.

Saben que tú prefieres sus curvas antes que mis baches.

Que prefieres sus gemidos antes que mi risa.

Que prefieres su labio mordido antes que los míos sonriendo.

Que prefieres no pertenecer a nadie antes de que yo te pertenezca.

Que prefieres la luna en sus noches antes que cualquier lunática como yo.

Que prefieres la caída de sus pestañas antes que cualquiera mía por mirarte de reojo.

Que prefieres  la cafeína de sus marrones a un café conmigo de amor recién levantado.

Que prefieres sus palabras a dejarme a mí sin ellas.

Que prefieres darle la razón antes que perderla por mí.

 

Tampoco me puedo seguir engañando por mucho que aparezcas en todos los espejos con los que he acabado cortándome.

Aunque he de reconocer, que si dolía y era por ti, no he sangrado más bonito nunca.

Pero siempre dije que cuando te agrietas del roto, ya no eres la bonita pieza que el coleccionista quiso tener en sus manos sí o sí. Aunque yo ahora, me vea más bella y menos frágil.

 

Hiciste de la felicidad algo alcanzable, por muchos mitos hechos persona que me haya topado.

Pero si es verdad, que siempre supe que la felicidad va borrando sus letras sin que te des cuenta, la d, luego la a… así hasta quedarse en –fe-. Y yo de eso ya no tengo.

 

Solo espero que la vida me sonría por todas las sonrisas que me arrebataste.

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